Nueva ley del teletrabajo.

Los efectos de la pandemia han acelerado a marchas forzadas la modalidad del trabajo a distancia obligando a construir un marco legal que lo desarrolle. Tras más de tres meses de negociaciones entre Gobierno, patronal y sindicatos, finalmente el 22 de septiembre se publicó el Real Decreto Ley de trabajo a distancia. Esta ley llega en un momento en el que España afronta la segunda ola de la pandemia y trabajadores y empresas pueden verse afectados con restricciones y nuevos confinamientos.

Un 74% de las empresas planea establecer permanentemente el teletrabajo después de la situación de confinamiento.

Esta ley pretende establecer y completar el obsoleto artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores en cuanto a lo que se considera trabajo a distancia, ya que se encontraba regulado de forma genérica. A lo largo de este artículo, intentaremos dar una visión general sobre esta nueva ley y resumir los aspectos más importantes a tener en cuenta por parte de las empresas y trabajadores.

¿Qué se entiende como teletrabajo?

El trabajo a distancia se entiende como la realización de la actividad laboral que es prestada en el domicilio o lugar elegido por la persona trabajadora durante su jornada o parte de ella, con carácter regular. En este sentido, se entenderá como “regular” cuando la modalidad de teletrabajo ocupe el 30% de la jornada en un periodo de tres meses, o el porcentaje proporcional equivalente en función de la duración del contrato de trabajo. Esto se traduce en dos días de jornada completa a la semana.

Para los contratos de trabajo celebrados con menores de edad y los contratos en prácticas y para la formación y el aprendizaje, deberá garantizarse un mínimo del 50% de trabajo presencial.

Deberá existir igualdad de trato y de oportunidades y no discriminación entre los trabajadores que desarrollen el trabajo a distancia y aquellos que lo hagan desde el centro de trabajo de la empresa.

Voluntariedad

El trabajo a distancia será siempre de carácter “voluntario”, tanto para la empresa como para el empleado y en ningún caso, la negativa del trabajador a prestar servicios en esta modalidad podrá causa justificativa de la extinción del contrato o la modificación sustancial de las condiciones laborales.

Acuerdo de teletrabajo

Esta modalidad podrá establecerse, o bien en el contrato inicial o posteriormente, pero siempre deberá ser por escrito, pero siempre antes de que se inicie el trabajo a distancia. Este acuerdo deberá contener el siguiente contenido mínimo:

-El inventario de los medios, equipos y herramientas de trabajo (incluidos consumibles y mobiliario

-Gastos por trabajar a distancia

-Horario de trabajo y reglas de disponibilidad

-Porcentaje de teletrabajo y trabajo presencial

-Dónde se va a desarrollar el teletrabajo

-Duración del acuerdo

-Plazos en caso de revertir el teletrabajo

-Los controles de la actividad

-Instrucciones de la empresa sobre protección de datos y seguridad de la información

La empresa deberá entregar, en un plazo no superior a los diez días de haber formalizado el acuerdo, una copia del contrato a los representantes de los trabajadores para que lo firmen, si hubiese, para posteriormente enviarlo a la oficina de empleo.

Gastos

La nueva ley especifica que los trabajadores a distancia tendrán derecho a que la empresa les dote y mantenga adecuadamente de “todos los medios, equipos y herramientas necesarias para el desarrollo de la actividad”, debiendo figurar dichos medios en el inventario del acuerdo de teletrabajo. Asimismo, algunos de los costes como los de electricidad, gas o internet, quedarán establecidos en los convenios o acuerdos colectivos.

Derechos de las personas teletrabajadoras

En el Capítulo III de la Ley podremos encontrar los siguientes derechos que se le reconocen a las personas que trabajen a distancia:

-Derecho a la formación

-Mismos derechos y oportunidades para la promoción profesional.

-Dotación de equipos y compensación de gastos

-Derecho a horario flexible

-Derecho a la intimidad y a la protección de datos

-Garantizar el derecho a la desconexión digital

-Ejercitar sus derechos de naturaleza colectiva con el mismo contenido y alcance que el resto de los trabajadores

No obstante, ante esta nueva situación, las empresas deberán definir políticas de seguridad robustas para asegurar que su información (tanto de empleados como de sus clientes) cuente con la garantía suficiente para evitar ciberataques y adecuar su infraestructura tecnológica a esta nueva y compleja realidad, ya que el incremento de los elementos conectados a Internet de las empresas aumenta la superficie de exposición de los dispositivos corporativos y conexiones a los cibercriminales y a posibles incidentes de seguridad. Al desaparecer el concepto de “perímetro”. Igualmente, también deben aprovechar esta ocasión para fomentar aspectos fundamentales como la sensibilización, concienciación y formación a los empleados para evitar brechas de seguridad y seguir los protocolos internos en caso de detectar algún posible fallo y reportar ante los responsables del departamento IT de la empresa y al DPO para minimizar el impacto del daño que pudiera producirse lo antes posible.

El Centro Criptológico Nacional también advierte en su nuevo informe de tendencias en ciberamenazas y ciberseguridad que este 2020 los ataques informáticos a hogares aumentarán a causa del teletrabajo esgrimiendo que “la forma tan apresurada en la que muchas organizaciones han puesto en marcha el teletrabajo” ha provocado que no se haya evaluado “de forma adecuada los riesgos asociados”.

Jorge Carranza, Legal Team, Legal Army.

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