El reconocimiento por voz llega para quedarse.

09/10/2019
-

Mucho se ha hablado en los últimos meses del uso del reconocimiento facial con muy diversas finalidades: desbloquear el teléfono móvil, controlar el absentismo en los colegios, realizar el embarque en el aeropuerto o entrar al autobús. Pero una nueva técnica biométrica va cogiendo fuerza: el reconocimiento por voz. Por ello, son muchas las empresas que, ante las múltiples novedades que ofrece este tipo de reconocimiento de los individuos, comienzan a invertir en tecnologías que permitan esta identificación vocal.

El sector bancario parece ser el primero en adentrarse en esta aventura del reconocimiento por voz, que permitiría, entre otras cosas, que el cliente de la entidad realizara cualquier tipo de gestión utilizando únicamente su voz. De hecho, el Banco Sabadell ya podría estar testando internamente este tipo de técnicas de cara a que, en futuro no muy lejano, sus clientes puedan contratar productos bancarios o realizar transferencias, a distancia y sin necesidad de acudir físicamente a una oficina bancaria. Una técnica que, además, podría extenderse a numerosos sectores y procesos de la vida cotidiana.

Recordemos que la huella vocal o de voz (término con el que se describe la voz de una persona) es un dato unívoco de cada individuo que, por tanto, permite identificarlo de manera única. Recordemos también que la voz es considerada como un dato personal, tal y como señala el RGPD al considerar como tal “toda información sobre una persona física identificada o identificable; se considerará persona física identificable toda persona cuya identidad pueda determinarse, directa o indirectamente, en particular mediante un identificador, como por ejemplo un nombre, un número de identificación, datos de localización, un identificador en línea o uno o varios elementos propios de la identidad física, fisiológica, genética, psíquica, económica, cultural o social de dicha persona”. Asimismo, establece la propia AEPD que “la imagen así como la voz de una persona es un dato personal, al igual que lo será cualquier información que permita determinar, directa o indirectamente, su identidad”.

Por tanto, resulta evidente que el tratamiento de la huella vocal para cualquier actividad, ya sea bancaria o de otro tipo, requerirá por parte de la entidad que lo utilice un análisis exhaustivo de la normativa aplicable en materia de protección de datos, de cara a proteger la privacidad de los usuarios, teniendo en cuenta que, como hemos comentado, la voz es un dato que les identifica.

Sin duda, se trata de un tema que, al igual que ya ocurre con los múltiples usos que está adquiriendo recientemente el reconocimiento facial, generará debate entre aquellos más celosos de su privacidad y de la implicación que puede suponer para ello la utilización de nuevas tecnologías. Pero, aunque el reconocimiento por voz pueda seguir resultando extraño para muchos en ciertos trámites como los bancarios, no podemos olvidar que ya se utiliza en otro tipo de procesos más comúnmente aceptados: para “hablar” y dar órdenes a tu coche, o para comunicarte con tu teléfono móvil.

Además, son cada vez más comunes los asistentes de voz (todos conocemos ya a Alexa), cuya utilización no ha estado exenta de polémicas, al confirmarse que, en muchos casos, se grababan las conversaciones privadas de los usuarios que ni siquiera estaban utilizando los dispositivos en ese momento, almacenando dichas conversaciones de manera indefinida y no respetando, en consecuencia, los principios básicos en materia de protección de datos.

Ignacio González de Aledo Castillo

Head of Digital Regulation & Tech Law

¿Comenzamos?

Cuéntanos un poco sobre tu negocio y te contactaremos en menos de 24 horas.